Podcast Pódcast, Temporada 2, Episodio 3: El momento en que Max Verstappen se convirtió en campeón mundial de Fórmula 1

El campeón del mundo de Fórmula 1 de 2021, Max Verstappen, rememora el momento en el que cruzó la línea de meta y ganó el título.

Hay momentos en los que el tiempo queda suspendido. Otros en los que nos encontramos a las puertas de la grandeza y otros que superan el paso del tiempo. Personas extraordinarias comparten sus experiencias sobre el momento que lo cambió todo: récords mundiales, un campeonato mundial, revelaciones o decisiones que cambian vidas. Nuestros invitados e invitadas repasan estos momentos y nos explican cómo superaron la presión, el miedo o el dolor y se esforzaron hasta el límite. Solo en The Edge.

Nuestro invitado no es otro que Max Verstappen, el actual campeón del mundo de Fórmula 1. El veloz holandés, piloto para el equipo Red Bull Racing, nos lleva de vuelta a la espectacular última carrera del campeonato en Abu Dabi. Y al momento en el que cruzó la línea de meta y consiguió el título con tan solo 24 años.

Presentado por Teo Van Den Broeke, director de estilo de la edición británica de GQ, descubrirá qué pasaba por la mente de Max durante los últimos segundos de una temporada épica. Escuche el momento que ha convertido el campeonato de Fórmula 1 de 2021 en uno de los títulos de carreras más memorables hasta ahora.

Escuche la conversación completa buscando «The Edge TAG Heuer» dondequiera que escuche sus pódcast:

 

 

¿Nuestro objetivo? Ser mensualmente la fuente de combustible que necesita para que sus límites muerdan el polvo.

Atención: ¿tiene solo un minuto?

He aquí algunos fragmentos para situarse en la línea de salida y hacer que la adrenalina se dispare. Pero no olvide suscribirse a nuestro Podcast para poder oír todo el episodio sin filtros más adelante. The Edge es una serie de conversaciones con personas extraordinarias que viven al límite de las posibilidades. Se trata de la fina línea entre formar parte de la victoria o transformarse en la victoria; va sobre lo que nos sitúa en nuestros límites y qué podemos hacer para superarlos.

 

Jugárselo todo en la última carrera

Hasta ese momento, llevábamos una buena temporada, aunque también habíamos tenido algo de mala suerte. Perdimos bastantes puntos. Nos jugábamos todo en esa última carrera. Por lo que, naturalmente, estábamos más nerviosos que en otras carreras.

El único elemento en el que se puede causar un efecto es en uno mismo

Prácticamente nunca me fijo en otras personas o pilotos. Hay que enfocarse en uno mismo, ya que es lo único en lo que puedes causar un efecto.

Ser piloto no es tan complicado

No es tan complicado. Es decir, hay un volante, un freno y un acelerador. Creo que, con el paso de los años, simplemente se aprende a utilizarlos. No suelo pensarlo demasiado. Simplemente me lanzo y, para mí, es simplemente otra carrera. Pero, claro, con algo más de presión, nos estábamos jugando un campeonato mundial…

De no tener esperanzas a albergar nuevas

Parecía que estábamos perdiendo el campeonato. Y, después, ocurrió el choque. Lo tomamos como una oportunidad para poner nuevos neumáticos en el coche. Puedes hacer una parada en boxes o no para cambiar los neumáticos, y nosotros nos la jugamos. Siempre y cuando la carrera se reanude, es una jugada que puede dar una oportunidad. Sacaron los coches solo para realizar una vuelta. Sabía que era el momento, teníamos una oportunidad para luchar por el título. Por lo que era cuestión de ponerme en la posición correcta en la reanudación y de intentar estar tan cerca como fuera posible para conseguirlo.

Me puse en primera posición

Contaba con los neumáticos más frescos, por lo que estaba estaba entusiasmado. También porque íbamos a volver a salir a pista y nos quedamos esa última vuelta para luchar. Me puse en primera posición. Era lo que quería. Ya que, tan pronto como me puse delante, dependía de mí intentarlo y defender la posición. Y eso es mucho mejor que tener que intentarlo y tener que luchar por conseguir esa primera plaza.

Uno es consciente de lo que está sucediendo

Creo que el momento exacto en el que me di cuenta de lo que sucedía fue después de la última defensa en la primera curva a la izquierda. Porque después de ese sector, ya no es posible adelantar. Por lo que todo dependía de mí a partir de ese instante, no tenía que cometer ningún error, solo conducir hasta la meta. Así que, sí, uno es consciente de lo que está sucediendo. Sin embargo, hay que mantener la concentración durante el último sector para no cometer ningún error o que el entusiasmo lo arruine todo.

Una vuelta inolvidable

Creo que cuando Christian [Horner] estaba pronunciando esas palabras en la radio, mis tímpanos ya habían explotado por toda la gente que escuchaba gritar por la radio presa de la emoción. Primero uno sueña con conducir un Fórmula 1 y subir al podio o ganar una carrera. Después, una vez que se consigue eso, se desea luchar por un título. Y escuchar eso por la radio fue muy especial, sin duda. Pero en ese momento había tantas emociones… Cuando lo recuerdo ahora, creo que puedo apreciarlo aún más. Fue una locura, me pasé la última vuelta llorando bajo el casco. Solo por ser consciente de que había conseguido por lo que tanto había trabajado, había conseguido el objetivo de mi vida en el automovilismo. Esa última vuelta es algo que siempre voy a recordar.

Un momento para soltarlo todo

Creo que en ese momento, me invadían muchas emociones. Cuando salí del coche pensaba en todo lo vivido, desde cuando iba a los karts hasta que me monté en un Fórmula 1 Tuve ese pequeño momento para mí. Lo necesitaba antes de encontrarme con cualquier persona. Solo necesitaba tener unos segundos para mí para soltarlo todo. Y, de hecho, darme cuenta de lo que acababa de pasar. Toda la temporada había sido tan estresante, ya que tienes que mantener por completo la atención. Hay que estar al 100 %. Si cometo un pequeño error, alguien se aprovechará de eso.

Los errores ayudan a mejorar

Si tuviera que darle un consejo a mi yo más joven, no se lo daría. Haría exactamente lo que he hecho, porque hay que cometer errores para ser una mejor persona. Si evitara que mi Max más joven, por decirlo de alguna manera, cometiera errores, no aprendería, porque hay que cometer errores para aprender de verdad. La gente puede decirte 100 veces «hay que hacer esto así, no así», pero siempre va a haber errores y eso es bueno, porque duele cometerlos, es algo que se queda grabado. Creo que en estos momentos concretos son buenos para crecer en la profesión y que, a veces, crearán una mejor versión de uno mismo.