COLLECTED Collected, Vol. 1, primera parte

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Vea a los cazadores de relojes Eric Wind y Nicholas Biebuyck hablar del Carrera 1158, increíbles historias de adquisiciones y relojes especializados únicos.

En primer lugar, una introducción para quienes la necesiten. En la primera de nuestra serie de entrevistas con extraordinarios coleccionistas de TAG Heuer, conversamos con Eric Wind y Nicholas Biebuyck. Eric Wind, antiguo miembro de Christie’s, es uno de los mayores especialistas en relojes vintage del mundo, y el autor intelectual de algunas de las adquisiciones de relojes más importantes. Nicholas Biebuyck, antiguo especialista en relojes de Bonhams y Christie’s, es director de Desarrollo comercial de Blackbird Watch Manual, con sede en Hong Kong.

Nuestra conversación se produjo en tres husos horarios muy diferentes... Las 14:00 h en Europa, las 8:00 h en Florida y las 20:00 h en Hong Kong.

TAG Heuer: Empecemos con una pregunta sencilla y compleja al mismo tiempo… Si tuviera que elegir un reloj Heuer o TAG Heuer de su colección para dárselo a su hijo, ¿cuál sería y por qué?

Eric Wind: Tengo un cronógrafo Heuer referencia 2406 de alrededor de 1940 (los años 30 y 40 son algo difíciles de datar con precisión). Es un primer intento de un cronógrafo estanco de Heuer, y presenta una bonita esfera de plata. En mi opinión, es uno de los cronógrafos más preciosos que he visto. Algún día se lo entregaré a mi hijo Charlie.

Cronógrafo Heuer referencia 2406 de los años 40 de la colección personal de Eric

TAG Heuer: ¡Qué suerte tiene Charlie!

Eric: Desde luego… Tiene mucha suerte. Me encantan los cronógrafos de los años cuarenta en general. La artesanía, la temprana evolución que se produjo durante la década, el estilo de aquellos relojes… Para mí, este es el cronógrafo más elegante de la época que he visto.

TAG Heuer: ¿Podemos preguntarle cómo lo consiguió?

Eric: En realidad llegó a eBay de una venta de bienes. Estaba prácticamente intacto. Solo se le realizó un mantenimiento en 1943. Probablemente había pasado décadas sin funcionar, así que me alegro de que alguien lo haya salvado.

TAG Heuer: Eric, sea sincero con nosotros, ¿cuántas alertas de Google ha configurado?

Eric: (ríe) Dejémoslo en «unas cuantas».

TAG Heuer: ¿Y usted, Nicholas?

Nicholas: No se me ha dado demasiado bien ocultar mi amor por el Carrera de oro referencia 1158. Mi gran fascinación por Heuer son las relaciones con los pilotos de carreras de los años 60 y 70, por lo que me encanta hablar con Eric, ya que nuestros enfoques adoptan dos ángulos bastante diferentes. El reloj que yo entregaría sería el 1158 CHN de oro (el «reloj del piloto»). Un dato conocido es que Jack Heuer negoció esta colaboración con Enzo Ferrari para poder entregárselo a los pilotos. El único problema es que tengo dos hijos. Y solo tengo un reloj. Así que tengo que conseguir otro. Para mí, el Santo Grial es el de Mike Hailwood que se vendió el año pasado. Ahora pertenece a un amigo cercano, así que tal vez pueda quitárselo de las manos para dárselo a alguno de mis hijos…

El Carrera 1158 CHN de oro (el "reloj del piloto", según Nicholas)

TAG Heuer: Por curiosidad, si hubiera tenido una hija, ¿se lo habría dado también? ¿O es demasiado masculino?

Nicholas: No, en absoluto. Por eso me encanta. La mayoría de las cajas de movimientos automáticos son bastante grandes, pero la del 1158 es mucho más pequeña. Es mucho más compacta, más refinada. Es como si encajara con el reloj. El Carrera 1153 y el 1158 son increíblemente cómodos. Tengo las muñecas bastante pequeñas, así que me quedan mejor que un Viceroy más grande.

TAG Heuer: ¿Prefiere el brazalete milanés, o la correa de piel? Ahora mismo lleva una correa de piel…

Nicholas: Tengo el brazalete, pero el problema es que no sé cómo cortarlo. Me encantaría llevarlo con brazalete, pero tendría que sacrificar una longitud considerable. Es un tanto engañoso. Probablemente debería pedir otro a medida. Sería la forma de hacerlo. Pero el oro es un poco caro…

 

Un Twin Time de 1955

TAG Heuer: ¿Qué opina sobre la edad adecuada para pasarle el reloj a un hijo o hija? ¿Le parece que entregarle un reloj de este tipo a un chico de 18 años sería demasiado temerario?

Nicholas: Me encantaría dárselo a los 18, pero sabiendo cómo era yo en mi juventud… Creo que ir a la universidad con un Heuer vintage no estanco con cristal de plexiglás en la muñeca no sería la mejor idea. Probablemente un regalo de graduación sea lo más lógico. Solo hay que esperar un poco más…

TAG Heuer: Parece una opción razonable. ¿Hay algún Heuer o TAG Heuer escurridizo que haya escapado de su alcance hasta ahora? Eric, ¿cuál es su alerta de Google más evasiva?

Eric: Es un modelo poco conocido, pero me encanta. Es el modelo Twin Time de los años 50. Tengo un Abercrombie & Fitch Twin Time fabricado por Heuer, y me gustaría mucho conseguir la versión, pero desafortunadamente el único modelo que conozco se encuentra en el TAG Heuer Museum. Básicamente, el Twin Time constituye un intento temprano de incluir un segundo huso horario a través de un bisel giratorio interno. Me encanta que sea un reloj deportivo, un reloj-herramienta que permite utilizar dos husos horarios de una forma increíblemente sencilla y elegante.

TAG Heuer: Totalmente de acuerdo. ¿Cuál es su historia más intrigante o increíble de una adquisición Heuer o TAG Heuer?

Autavia 1163 Viceroy con agujas blancas

 

Nicholas: Estaba en Tokio en un viaje de valoración (justo después de mudarme a Asia), y estábamos viendo cientos y cientos de relojes en una casa de empeños. Era uno de esos lugares donde se cambian relojes por dinero y nunca se sabe qué se consigue. Era un aluvión de Rolex de oro. De repente aparece un Heuer vintage en una bolsa, y resulta ser un Viceroy 1163. Cogí el reloj, lo miré y me di cuenta de que estaba intacto. Nunca se había pulido ni manipulado. Enseguida le pregunté al chico qué le debía. Fue algo tan fortuito… Fue al final del día, y estaba extenuado. Y ahí estaba, como un rayo de sol.

 

TAG Heuer: ¿Qué se siente en esos momentos de búsqueda al vislumbrar algo para luego ver cumplidas las expectativas? ¿Qué sucede físicamente en su cuerpo o su mente en ese momento?

Nicholas: En las ferias comerciales se ven cientos y cientos y cientos de relojes. Puede que solo sea un pequeño detalle el que señale algo excepcional. Así que normalmente se fuerza la vista al máximo. Pero cuando se ve algo asombroso, primero hay una doble comprobación, luego surge una especie de avalancha de endorfinas, como si de repente los nodos del cerebro se dispararan para que nos despertemos y prestemos atención. Si se trata de algo que nos interesa personalmente, la sensación de haber realizado un hallazgo, y una inmensa satisfacción.

TAG Heuer: ¿Consiguió una buena oferta?

Nicholas: Pagué lo que correspondía. En general, los relojes, especialmente los relojes vintage, tienen un precio un tanto elevado en Japón, ya que se trata de un mercado bastante dinámico y muy astuto. Por eso terminé pagando el precio de mercado justo por el reloj. Como seguramente comparta Eric, este es probablemente el Heuer vintage más común que se pueda imaginar. Pero encontrar un magnífico ejemplar, incluso de una referencia común, es muy, muy gratificante.

TAG Heuer: Nos encanta la descripción del rayo de luz…

Eric: ¿El brazalete era de Gay Frères?

Nicholas: Efectivamente. Era un Gay Frères, un magnífico Gay Frères… Era lo último. Y adecuado para los últimos modelos Viceroy. Ahí estaba. Todo.

TAG Heuer: Eric, ¿tiene alguna historia de adquisiciones emocionante?

Un anuncio de Camaro de los años 70

Eric: Sí. Siempre me han gustado los primeros Heuer Camaros. Creo que el Camaro esconde una historia nunca contada: su evolución y lo interesante que era. Hace algunos años, cuando empecé a coleccionar Heuer vintage, apareció en eBay un Camaro de una serie de carreras de 1967, Daytona Speedway de Florida. Estaba pujando por él. Otro amigo también estaba pujando. Al final ganó un hombre al que conocí después. Siempre me encantó ese reloj, pero nunca pude comprarlo.

Recientemente me puse en contacto con la hija de uno de los ganadores, y todavía tenía el reloj de su padre. Lo llevó toda su vida, y ella estaba orgullosa de poseerlo, por lo que tuvo que pensárselo mucho para desprenderse de él. Al final se vio preparada. Estaba en la zona de Nueva York, que obviamente está inmersa en una pandemia. Así que un amigo mío fue a buscar el reloj, pero la cosa se complicó y estuvieron tratando de encontrarse durante unas dos horas. No lograban coincidir, porque ella estaba en un aparcamiento y él en otro. Se llamaron y ella ya se estaba yendo… Fue casi cómico, pero había mucho en juego. Al final se localizaron, y mi amigo consiguió el reloj y el trofeo que ganó su propietario tras aquella carrera. Sigo en contacto con ella, porque puede que tenga más recuerdos, quizá incluso cintas de la carrera.

El Heuer Camaro de la historia de Eric

Eric: Lo que lo hace tan especial es que el Camaro, por lo que sé, no fue lanzado oficialmente hasta 1968. Hace muy poco tiempo. En el programa de las carreras Daytona se estableció que cada ganador recibiese un Carrera, pero en el último minuto claramente cambiaron de opinión y todos fueron premiados con el Camaro. Lo que significa que fue una especie de prueba para el mercado y estos son los primeros. Las esferas de los modelos son también marrones, y eso me encanta.

TAG Heuer: La historia del aparcamiento es increíble. Es una mezcla de comedia romántica y película de terror.

Eric: Efectivamente.

TAG Heuer: ¿Qué creéis que hace que TAG Heuer sea atractivo para los coleccionistas?

Nicholas: En mi opinión, la conexión humana. No hay realmente ninguna otra marca con esta relación con el automovilismo. Escuchar las historias de pilotos que caminaban por los boxes en los años 60 vendiendo relojes a sus compañeros de equipo y competidores para financiar sus programas de carreras y ver tantas grandes imágenes icónicas de los pilotos con estos relojes es algo insuperable. Era una época muy importante para el automovilismo, emocionante y peligrosa, y Heuer incluye todo esto. Con Heuer no cabe duda: los pilotos llevaban estos relojes por elección propia. Eran las armas de los guerreros. Los ganadores del campeonato. Un asombroso elenco de personajes. Para mí, eso es parte de lo que convierte a TAG Heuer en una marca tan romántica.

Un Carrera con el logotipo del equipo de carreras Mercury Cougar de la colección personal de Eric

TAG Heuer: «Guerreros» es un modo excelente y visceral de decirlo.

Nicholas: Realmente lo eran, y eligieron llevar estos relojes en la cabina mientras conducían en circunstancias increíblemente peligrosas.

TAG Heuer: ¿Y usted, Eric? ¿Qué hace que TAG Heuer sea tan atractivo para los coleccionistas?

Eric: Creo que al principio la empresa se dedicaba a producir herramientas con un fin específico. Cronógrafos y cronómetros para uso militar o deportivo. Eso me resulta muy atractivo. También tengo una colección de cronómetros, porque creo que son magníficos pero están infravalorados. Los cronómetros de carreras también… No estaban hechos para ser lujosos ni llamativos. Se suponía que eran lo mejor de lo mejor bajo presión.

TAG Heuer: ¿Tienen una colección favorita de la Maison?

Nicholas: Las mías son Autavia y Carrera. Me encanta el Monaco, pero desafortunadamente es un poco grande para mí, así que me inclino por los relojes de cuerda manual.

TAG Heuer: Nicholas, ha elegido dos, pero solo se puede elegir una. Bueno, en realidad… Tiene dos muñecas.

Nicholas: También tengo dos hijos, y no puedo elegir solo a uno…

TAG Heuer: Me gusta que aprecie las colecciones tanto como a sus hijos y le resulte igual de difícil elegir entre ellas…

Nicholas: Mientras mi mujer no se entere, está bien…

Eric: Como Nicholas ha elegido dos, yo también lo haré. Las mías serían Skipper y Seafarer, que incluyen relojes muy interesantes y especializados. Ningún reloj logró lo que consiguieron en su época, punto.

El primer modelo de 1967, el Skipper 7754, de la colección personal de Eric

Hablando de puntos, podríamos hacer una pequeña pausa para el café. Volveremos la semana que viene con la segunda parte: cajas, condiciones, campos de fuerza de la muñeca y la peligrosa «fase romántica».