SAVOIR-FAIRE Las cuatro caras de la historia
Por Robin Swithinbank
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A mediados de los años 60, Heuer estaba en auge. Bajo la dirección de Jack Heuer, la compañía se había convertido en uno de los principales fabricantes de cronógrafos de pulsera suizos, con diseños que definían una época, como el Heuer Carrera o el Heuer Autavia. Para los compradores en ascenso social, un reloj Heuer no solo era sinónimo de buen gusto, sino también de ambición.
Ahora, Jack planeaba su próximo movimiento. En 1969, Heuer, junto a un consorcio de relojeros, anunció un nuevo y revolucionario movimiento automático para cronógrafos. Su nombre que resonaría a lo largo del tiempo: Calibre 11.
Heuer Calibre 11 - 1969
Este vanguardista calibre necesitaba un hogar a su altura. Desde la década de 1940, se utilizaba una caja cuadrada poco convencional, una forma que ya había tenido problemas de estanqueidad. Pero un nuevo sistema solventó el problema. En marzo de 1969, Jack presentó el primer cronógrafo automático en caja cuadrada estanca del mundo.
Y puso al reloj el nombre de “Monaco”, en honor a la prueba automovilística más glamurosa del mundo. Así nació una leyenda.
Sin embargo, tenía una peculiaridad: el Calibre 11 exigía una corona a la izquierda, una anomalía de diseño. Aunque Jack, el brillante vendedor, sabría aprovecharla en su beneficio. La campaña publicitaria de Heuer marcó la línea: “Movemos la corona del lado derecho al izquierdo para recordarle que este cronógrafo no necesita que se le dé cuerda nunca”. Esa fue la genialidad de Jack.
El Heuer Monaco pasaría a formar parte de la historia de la relojería en 1970, cuando Steve McQueen decidió llevarlo para el rodaje de su película “Le Mans”. Esta pareja de innovaciones fue inseparable, dos iconos inmortalizados por la gran pantalla.
Steve McQueen en el rodaje de 'Le Mans' en 1970
En 2026, la leyenda continúa con el TAG Heuer Monaco Chronograph TH20-11. Sus características distintivas se mantienen, incluida la corona situada a la izquierda, y, sin embargo, se trata de un reloj de pulsera totalmente contemporáneo.
La caja de 39,4 mm es ahora de titanio satinado ligero, con una caja más delgada y dinámica que mejora la ergonomía. Ya sea en su original azul opalino, en verde sartorial o en sus distintivos titanio, oro rosa y negro, sigue causando la misma sensación de siempre.
De modo que, el reloj cuadrado de Jack, el inconfundible TAG Heuer Monaco, sigue vivo.
TAG Heuer Monaco Chronograph