Podcast PODCAST, TEMPORADA 3, EPISODIO 6: Marc Lieb nos explica cómo consiguió ganar en Le Mans

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En directo desde la edición del centenario de las 24 horas de Le Mans 2023, una carrera que ganó en 2016, Marc Lieb recuerda el momento que propulsó su carrera.

Hay momentos en los que el tiempo queda suspendido. Momentos en los que nos encontramos a las puertas de la grandeza. Momentos que superan el paso del tiempo. The Edge es una serie de conversaciones en las que personas extraordinarias comparten sus experiencias sobre el momento que lo cambió todo. Pueden tratarse de récords mundiales, un campeonato mundial, revelaciones o decisiones que cambian vidas. Nuestros invitados repasan estos momentos minuto a minuto para nosotros. Nos explican cómo superaron la presión, el miedo o el dolor y se esforzaron hasta el límite. Solo en The Edge.

En esta ocasión, hemos invitado a Marc Lieb, campeón de Resistencia de la FIA y piloto del equipo oficial de Porsche. Marc destacó en el mundo de las carreras de resistencia durante casi dos décadas. Ganó el Campeonato FIA de GT en 2003 y 2005 y la European Le Mans Series en 2005, 2006, 2009 y 2010. También dominó las 24 Horas de Nürburgring, donde se hizo cuatro veces con la victoria. En directo desde la edición del centenario de las 24 horas de Le Mans, una carrera que ganó en 2016, Marc recuerda el momento que propulsó su carrera. También nos cuenta por qué Le Mans es tan especial y nos brinda la oportunidad única de ponernos en la piel de un piloto de resistencia.

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¿Nuestro objetivo?Convertirnos en la fuente de inspiración que necesita todos los meses para superar sus límites.

ATENCIÓN: ¿TIENE SOLO UN MINUTO?

Aquí tiene algunos fragmentos para situarse en la línea de salida y hacer que la adrenalina se dispare. Pero no olvide suscribirse a nuestro Podcast para poder oír todo el episodio sin filtros más adelante. The Edge es una serie de conversaciones con personas extraordinarias que viven al límite de las posibilidades. Se trata de la fina línea entre formar parte de la victoria o transformarse en la victoria; va sobre lo que nos sitúa en nuestros límites y qué podemos hacer para superarlos.

El punto de inflexión en su carrera

Fue cuando me incorporé a Porsche en 2000, porque era un pobre piloto joven que soñaba con hacer carrera como piloto de monoplazas. [En ese momento] mi carrera estaba básicamente acabada porque me estaba quedando sin fondos. No tenía representante. Y surgió la oportunidad de formar parte del equipo júnior de Porsche. Eso me ayudó mucho a ser un mejor piloto profesional y a vivir de ello. Así que fue un punto de inflexión en mi carrera, por supuesto. Y estoy muy agradecido de haberlo podido hacer durante casi 17 años con Porsche.

Sensaciones al ganar por primera vez

Cuando empiezas con los karts, ya ganas carreras, así que la sensación de cruzar la línea de meta en primer lugar es siempre especial. Y cuando ganas carreras importantes es incluso más especial. Creo que la más determinante para mí fue mi primera victoria con un Porsche. Fue con el equipo júnior en 2002. Me sentí muy bien porque fue un alivio. Sufrí un poco durante tres años. Tuve muy mala suerte en algunas ocasiones y nunca lo había conseguido. Y de repente ganas una carrera. Nunca olvidaré cómo me sentía. Luego vinieron muchas otras victorias, momentos y recuerdos, pero la primera con un Porsche fue muy especial. Nunca la olvidaré.

Su primera Le Mans

La primera vez que corrí en Le Mans fue en 2003. Fui como piloto de un equipo oficial. Una oportunidad fantástica. Me dijeron que correría en Le Mans y me hizo mucha ilusión. Conocía la película Le Mans de Steve McQueen. Así que ya sabía que era una carrera importante y una oportunidad enorme. Pero la realidad es muy diferente: cuando estás aquí, en el circuito, alucinas. La grandeza, el ambiente, la gente, la ciudad entera. Hay que experimentarlo de verdad. Hay que venir y vivir la experiencia porque es increíble. Es el legado. Es la grandeza. Tiene unas características muy especiales. Para mí todo es perfecto. Todas las carreras deberían ser así.

Su victoria en Le Mans en 2016

Ya llevaba tres años en la categoría reina con el prototipo. Antes participaba en la categoría GT. A principios de 2014 y 2015, lo vivía todo con mucha emoción, cada vez sentía más presión y tenía muchas ganas de triunfar en esa carrera. En 2016, sabía que tenía un coche y unos compañeros fantásticos. Estaba preparado, pero hace falta suerte para ganarla. Es evidente. Puedes estar a tu mejor nivel. Puede que todo vaya bien, pero también puedes chocar contra un coche más lento, sufrir un pinchazo, por ejemplo. Es algo que no se puede controlar. Yo tenía intención de intentar dar lo mejor de mí mismo. Así me preparé mentalmente y físicamente con el equipo. Fue la actitud adecuada porque todo fue muy bien. Estuve satisfecho [con mi rendimiento] durante la mayor parte del tiempo. El 99 % de las veces, cuando terminas, piensas: “Lo podría haber hecho un poco mejor, cometí un pequeño error ahí”. Siempre hay autocrítica. Y en Le Mans en 2016 salí del coche y estaba muy satisfecho con mi propio rendimiento, que es bastante raro. Por eso valoro tanto esa carrera. Salí del coche al cabo de tres o cuatro horas y estaba contentísimo con mis prestaciones. Y al final ganamos y no me lo podía creer. Los sentimientos, la mezcla de emociones que sentíamos… No los había experimentado en mi vida.

Consejos para los jóvenes pilotos

Creo que lo más importante es la pasión. Es necesario sentir pasión por el deporte, esforzarse mucho y mejorar siempre, aprendiendo constantemente. A veces es importante ser paciente. No siempre sale todo como te gustaría. No dejes de soñar.